¿Cómo tener una buena postura en el ordenador?

¿Has ajustado la posición de tu silla, la pantalla del ordenador y el mouse pero aún así sufres de las condiciones mencionadas arriba? Pues no eres el único, y con buena razón. Aunque puedes fácilmente volver a acomodar tu mobiliario, no es simple seguir las instrucciones enfocadas a los elementos humanos, esto es: tu cuerpo. Descubre nuestra selección de sillas para ordenador.

Pero seguir el consejo de sentarse correctamente, tal como sentarte erguido con los hombros hacia atrás, etc., no es tan fácil como suena. Esto se debe a que la mayoría de los adultos han desarrollado un mal concepto corporal. ¿Qué significa esto? Que hemos perdido el arte de la pose natural y del movimiento, debido a nuestro sedentario estilo de vida. Tu computadora es sólo una de las situaciones en las que podemos equivocarnos en esto.

Les he enseñado a muchas personas sobre el movimiento y la postura por los últimos 12 años y, un asunto que generalmente surge, es el tema de sentarse frente al ordenador. Muchos cometen el error de intentar sentarse demasiado erguidos y de tensionar sus espaldas baja, causando más daño que bien. Tan pronto como las personas aprenden a no sentarse demasiado recto, notan que es mucho más fácil hacerlo!

Las señales tempranas que no deberían ser ignoradas.

Cualquier incomodidad que experimentes en el ordenador es una señal de que estás haciendo algo mal. Quizás no te preocupes lo suficiente si los dolores y molestias asociados al trabajo desaparecen durante el fin de semana. Pero sentarse por prolongados períodos (y podríamos estar hablando de años) en una mala posición alterará gradualmente tu postura hasta que comiences a sufrir dolor todo el tiempo.

Algunas señales más serias que requieren de acción instantánea son la rigidez o el adormecimiento en tus dedos, manos, muñecas, codos u hombros. Esto podría llevar pronto a trastornos en los miembros superiores. También conocido como lesión por tensión repetitiva (LTR o RSI, por sus siglas en inglés). Esta es una condición difícil de tratar exitosamente y, en muchos casos, quien lo sufre debe cambiar su trabajo intentando no volver a usar ordenadores – ¡y esa no es un cambio de carrera sencillo en este mundo tecnológico!

Si experimentas alguno de los síntomas mencionados arriba, habla con tu Consejero de Salud Ocupacional o visita a tu médico. Si las condiciones persisten por más tiempo será más difícil tratarlas.

Así es que la postura frente al ordenador puede tener una enorme influencia no sólo sobre cuán productivo eres en tu trabajo, sino en por qué sufres molestias o dolores, ¡e incluso en la forma de tu cuerpo! Probablemente no querrás verte viejo antes de tiempo, pero si prestas un poco de atención sobre cómo te sientas frente al ordenador podrías rápidamente detener ese ascenso normalmente asociado a la vejez.

Recuerda, no tienes que sentarte demasiado erguido en tu asiento, con tu mentón hacia dentro y tus hombros hacia atrás… esto sólo causará más problemas al largo plazo. Sólo permite a tu cuerpo que se posicione , deja que la silla y el piso sustenten tu peso, y recuerda tomar algunos recreos y descansos lejos del ordenador.